Todo Pasa ¿hasta que pasa?

Falta poco para que maten a alguien. Y no me refiero a hinchas, los cuales vienen dejando sus vidas en las canchas desde hace varios años. Falta poco para que maten a un jugador, un dirigente o un árbitro. Y la AFA parece estar esperando ese momento para actuar, o para continuar con el Statu Quo que tanto caracteriza a la jefatura del fútbol nacional. Mientras tanto, siguen cubriendo todo con ayuda de dirigentes amigos de los barras y jugadores que no se animan a denunciar.

Los aprietes, como el que sufrió ayer el plantel de San Martín de Tucumán ocurren todas las semanas, con la diferencia que toman conocimiento público de acuerdo a la violencia que las barras imprimen sobre los jugadores: ayer los barras los amenazaron con armas, e incluso dispararon al aire, lo que alertó a algunos vecinos que llamaron a la policía. ¿Y si ayer mataban a un jugador o al técnico? ¿Y si le cortaban la carrera a alguien? Cada vez que hay un apriete, todos nos hacemos la misma pregunta.

Los jugadores callan por miedo a que lastimen a sus familias. ¿Eso justifica que hagan un pacto de silencio minimizando lo ocurrido?, ¿Eso justifica que no hagan la denuncia, evitando que la justicia pueda actuar, siquiera de oficio? No lo sabemos. Años atrás también se planteó la misma situación cuando Gimnasia y Esgrima de La Plata fue para atrás en un partido contra Boca, porque los barras habían “pedido” que se perdiera para no favorecer a Estudiantes. En aquella situación, las Justicia actuó de oficio y llamó a declarar a jugadores y cuerpo técnico, pero todos negaron lo ocurrido. En medio del análisis que se hizo sobre esto, escuche a un periodista, que no recuerdo quien fue, que planteó una situación interesante: por día muchas mujeres son golpeadas, violadas y amenazadas (ellas y sus hijos), y a pesar de esto, tienen lo que hay que tener para contar lo que pasó a un juez y que se haga justicia. Una mujer golpeada, tiene más “hombría”, que un plantel de jugadores de fútbol. Puede ser que el ejemplo sea un tanto exagerado, pero, por lo menos mi opinión, se acerca más a la expresada por ese periodista: es verdad que cada uno reacciona de la manera que puede cuando amenazan a sus familias, pero lo cierto es que los jugadores nunca hacen las denuncias y las barras siguen siendo dueños. ¿Qué pasaría, si por una vez, los jugadores denunciaran los aprietes?

Mientras tanto, todo sigue igual, “todo pasa” como siempre. El mundo del fútbol sigue girando como si nada hubiera ocurrido. Se esconde la mugre debajo de la alfombra y se sigue para adelante. Las amenazas con armas, se transforman en diálogos informales, e incluso, increíblemente, tomamos como natural, que los hinchas de un equipo, entren a los vestuarios donde se encuentran los jugadores, como si fuera el patio de su casa.

Igual, tranquilos muchachos, ya falta poco para que maten a alguien, y, en una de esas, tenemos suerte y las cosas cambian un poquito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: