¡España Campeón del Mundo!

Las críticas llovieron después de la derrota con Suiza: que tocaba demasiado, que no era profundo, que si pusieran arcos en los laterales, ganarían siempre por goleada. Críticas infundadas ante una selección que no demostró su mejor fútbol en la previa a Sudáfrica 2010 y que fue de menor a mayor durante esta Copa. Porque, a no engañarse, que haya ganado todos los partidos de eliminación directa por 1-0, no significa que haya sido un partido parejo. Siempre fue superior, pero como en el Mundial, en los partidos también. Y el encuentro con Holanda no fue la diferencia.

Gritalo Iniesta. Premio merecido para el mejor

Pasaron algunos sustos, es verdad. La defensa no fue del todo sólida, también es verdad. Pero es justo decir que este partido de España de hoy, no fue el mejor. Los naranjas trataron de ensuciar el juego, renunciando a su esencia y su historia futbolística. Con la ayuda de Howard Webb, el árbitro inglés, que hizo un papelón dejando pegar a mansalva a los holandeses y recién expulsando a un jugador, por doble amarilla, a la mitad del segundo tiempo suplementario, cuando hizo jugar gratis a, por lo menos, 4 jugadores.
Los ibéricos, no estando acostumbrados a este tipo de rispidez innecesaria, fue neutralizado por momentos por Holanda, que tuvo sus chances de abrir el marcador, pero Casillas, enorme, ahogó las claras chances. De a poco España se fue encontrando en el campo, pero no lograba tener peso en el área rival. Holanda se beneficiaba de los errores de Webb, que no expulsó a De Jong luego de una plancha criminal al pecho de Xabi Alonso

De Jong asesino. Agradece que Webb es un árbitro espantoso

Para el complemento, parecía que Holanda se venía, pero fue una ilusión que duro unos minutos: España le encontró rápido la vuelta al encuentro y empezó a pelotear a Stekelenburg, pero así y todo, seguía careciendo de un toque más fino n el área rival y la marca fuerte naranja terminaba embarullando todos los planes ofensivos. Holanda empezó a aprovechar los huecos que quedaban en el fondo español para irse de contra, y tuvo la chance de ganar el Mundial, cuando Sneijder frotó la lámpara y habilitó a Robben, pero Casillas lo aguantó hasta el final y terminó tirando el disparo del pelado al córner. Lo tuvo en la siguiente España, también de contra, cuando Heitinga se enredó con la pelota y se la dejó servida a Villa, pero el defensor se retractó bien, y en una estirada heroica salvó la valla holandesa.
Parecía que estaba para cualquiera, pero España comenzó a empujar y empujar cada vez más a una Holanda que de a poco se iba quedando sin piernas. El ingreso de Fábregas, como en partidos anteriores, le dio más libertad a Iniesta, y los ataques ibéricos comenzaban a ser más punzantes. Pero era todo lo que nos entregaría el complemento.

El suplementario fue todo español. Lo único que aparecían eran pelotazos desesperados de Holandeses, pero el dominio era completo para el conjunto de la Furia. El fútbol era demasiado para el juego brusco holandés. Y a poquito de iniciado el segundo complementario Webb se acordó que la tarjeta roja estaba en el bolsillo y mando a las duchas a Heitinga, que había jugado gratis gran parte del segundo tiempo. Holanda, ya sin cambios, mando a van Bommel de central y se empezaron a pegotear contra el arco defendido por Stekelenburg.
Pero el premio al fútbol llegaría a 5 minutos del final de la prorroga: Holanda marco mal en un ataque de España y Van der Vaart revoleó una pelota que, luego de un paso, cayó en los pies de Andrés Iniesta. Ni bien la recibió, todos sabíamos cómo iba a terminar la jugada. Ni siquiera el gran arquero que es Stekelenburg asustaba en ese momento. Iniesta se acomodó, y luego del pique, la clavo en el segundo palo. Sentenció el partido y todas las ilusiones holandesas. Fiesta española.

España ganó con justicia, se apegó al plan que viene utilizando desde que ganó la Euro en 2008, y no defraudó. Le faltó `puntería, alguien que ayude de mejor ayuda a Villa y no tener que penar tanto en el fondo cuando se vuelca al ataque. Holanda por su parte, traicionó el legado de Cruyff y compañía e intentó cortar el juego español con brusquedad. Si no fuera por el pésimo arbitraje, Holanda hubiera terminado con varios menos y el partido se hubiera liquidado con anterioridad.

Merecido campeón. Por primera vez en su historia, levanta la dorada Copa.

Salud España, la Furia campeona.

La gloria es toda española

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